El caso Galileo. Mito y realidad
Reseña de Mariano Artigas, William R. Shea. El caso
Galileo. Mito y realidad. Encuentro. Madrid (2009). 400
págs.
Traducción castellana de Galileo Observed. Science and
the Politics of Belief
Publicada por Santiago Collado en Aceprensa el 8 de septiembre de 2010
El caso Galileo. Mito y realidad no es
propiamente una historia sobre Galileo o su famoso enfrentamiento
con el Vaticano. Los mismos autores publicaron anteriormente Galileo en Roma. Crónica de 500
días, donde abordaban esta tarea. En este libro,
que es la versión en castellano del original publicado en
2006, se rastrean las motivaciones de fondo que dieron lugar a
las diversos mitos que han ido circulando a lo largo de la
historia sobre el caso.
En las páginas de este libro se descubre cómo,
en los últimos siglos, se ha tratado de aprovechar, de un
modo muchas veces partidario e ideológico, lo que
ocurrió entre Galileo y la Iglesia. Unas veces el juicio
ha servido para atacar a la Iglesia e imponer la idea de que la
fe es contraria a la razón y, en particular, a la ciencia.
En otras ocasiones se ha atacado también de manera injusta
el proceder de Galileo, caricaturizando su personalidad y sus
propuestas. Muchas de estas aportaciones no han hecho justicia ni
a la Iglesia ni a Galileo. Además, han conseguido
alimentar un conjunto de prejuicios en un sentido u otro que han
permanecido vigentes en muchos casos hasta nuestros
días.
Galileo como demostración de la tesis del permanente
conflicto entre la ciencia y la religión; Galileo
irascible y provocador, causante con su actitud arrogante de
todos los males que le sobrevinieron; Galileo revolucionario y
perseguido porque sus ideas eran un peligro para aquellos que
defendían su situación de privilegio en una
sociedad injusta y, consiguientemente, demostrando de esta manera
las tesis del materialismo dialéctico; Galileo torturado,
obligado a abdicar y ejecutado por la Inquisición; Galileo
traicionado y engañado por los eclesiásticos que
llevaron el caso…. Estos son algunos de los mitos que
Artigas y Shea analizan de una manera rigurosa y bien
documentada, principalmente, en los primeros cinco
capítulos del libro. Se dan a conocer en esas
páginas los principales personajes que están en el
origen de cada mito y, hasta donde la documentación
manejada lo permite, las posibles causas que provocaron su
creación y difusión.
Una de las tesis que se defienden en el libro es la gran
complejidad del caso. En realidad, en lo ocurrido intervienen muy
diversos factores que tienen que ver con la personalidad de
Galileo, con el hecho de que unos y otros se enfrentaban a un
tipo de racionalidad de la que no se conocía entonces su
especificidad y con toda una cosmovisión del mundo natural
que había dominado durante siglos.
A partir del capítulo sexto, y sin perder contacto con
la historia, se abordan los problemas de fondo que dan lugar al
enfrentamiento. Hubo problemas de tipo epistemológico y
hermenéutico que alimentaron el conflicto y que siguen
suscitando este tipo de debates. Por esta razón el caso
Galileo tiene tanta importancia para la historia de la ciencia y
de la relación entre ciencia y fe. Queda claro al ir
avanzando en la lectura del libro que los eclesiásticos
que actuaron en el caso se equivocaron e hicieron sufrir a
Galileo, aunque no en la manera en la que lo difunden los mitos
referidos. Pero también resulta patente que los errores
cometidos eran difíciles de evitar en ese momento y que,
en cualquier caso, no estuvo comprometida la infalibilidad de la
Iglesia como tal.
Los autores ponen de manifiesto la falsedad de las tesis que
afirman que la Iglesia ha sido un obstáculo al avance de
la ciencia. Se muestra que no fue la ciencia, la realmente
perjudicada por este caso, sino que ha sido precisamente la
Iglesia. Es más fácil en nuestros días el
estudio del caso Galileo gracias a la accesibilidad de todos los
documentos conservados en el Vaticano: se hicieron
públicos en 1998. El propio Artigas descubrió en el
curso de su investigación un documento inédito
relativo al proceso y al que dedica el noveno y penúltimo
capítulo.
El último capítulo estudia resumidamente el
desarrollo y las conclusiones de la comisión creada por
Juan Pablo II con el fin de llegar a la verdad sobre lo ocurrido.
La intención del Papa, según palabras de los
autores, era “quitar obstáculos que se oponen a la
colaboración fructífera entre ciencia y
religión”. En el pensamiento de Juan Pablo II hay
entre ambos tipos de conocimiento una armonía que el mismo
Galileo siempre defendió con gran clarividencia a pesar de
“lo mucho que tuvo que sufrir por parte de personas y
organismos de la Iglesia” (Discurso de Juan Pablo II a la
Academia Pontificia de las Ciencias en 1992).
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